Versión 2026-09-1. Cuando cambie algo que afecte sus derechos, se lo avisamos y le pedimos aceptarlo de nuevo.
Qué hace VEREAL, qué no hace, qué se espera de usted y cómo termina el servicio si decide irse.
VEREAL es una herramienta de verificación de pagos. Registra los comprobantes que su negocio recibe, los contrasta contra los ingresos reales en las cuentas bancarias que usted registre, y le informa el resultado.
VEREAL no custodia dinero, no procesa pagos, no es una entidad financiera y no interviene en la relación entre usted y su banco. Todo movimiento de dinero ocurre entre su cliente, su banco y usted.
El servicio confirma o deja pendiente un pago según la información disponible. Esa información puede estar incompleta por causas ajenas a nosotros: un banco que no envía el aviso, un comprobante ilegible, una cuenta o una llave que no fue registrada, una caída de conectividad.
Entregar o no entregar la mercancía es siempre su decisión. El servicio es una ayuda para tomarla con más información, no un sustituto de su criterio, y no responde por entregas hechas sin confirmación.
Usted es responsable de a quién le da acceso y con qué permisos, y de mantener sus contraseñas en reserva. Cada confirmación y cada rechazo quedan atribuidos a un usuario y a una hora; ese registro es suyo y se lo entregamos cuando lo pida.
No podemos recuperar una contraseña olvidada: se guardan cifradas y no las conocemos. Lo que sí podemos es ayudarle a asignar una nueva.
El período de prueba es gratuito y no exige medio de pago. Al terminar, si decide continuar, el servicio se factura según el plan acordado.
Falta de pago no significa pérdida de datos. Si una cuenta queda impaga, el servicio se suspende: deja de recibir pagos nuevos, pero su historial se conserva y vuelve a estar disponible al ponerse al día.
Puede terminar cuando quiera, sin permanencia. Al terminar tiene derecho a que le entreguemos sus datos en un formato utilizable, y a pedir que los eliminemos.
Si no pide nada, sus datos se conservan un tiempo prudencial por si vuelve o por si necesita consultarlos, y después se eliminan.
Trabajamos para que el servicio esté disponible siempre, pero depende de terceros —su banco, su operador de internet, la infraestructura en la nube— sobre los que no tenemos control.
Nuestra responsabilidad se limita a lo que usted haya pagado por el servicio. No respondemos por lucro cesante ni por decisiones comerciales tomadas a partir de la información del sistema.
Si cambiamos algo que afecte sus derechos, se lo avisamos antes y le pedimos que lo acepte de nuevo. Cada versión queda identificada y guardamos constancia de cuál aceptó usted.
Qué datos guardamos, para qué, quién los ve, cuánto tiempo, y cómo ejercer sus derechos. Ley 1581 de 2012.
Cuando usted usa VEREAL para su negocio, usted es el responsable de los datos de sus clientes y sus empleados, y VEREAL actúa como encargado: los tratamos únicamente siguiendo sus instrucciones y para prestarle el servicio.
Para nada más. No vendemos datos, no los cedemos a terceros con fines comerciales y no los usamos para publicidad — ni suya ni de nadie.
De su negocio: el nombre, sus sedes, y las cuentas bancarias donde recibe pagos. Sin esto no hay contra qué contrastar un comprobante.
De quienes trabajan con usted: nombre, usuario, correo y celular. El correo y el celular son por donde llegan los códigos de confirmación; sin uno de los dos no se pueden autorizar cambios sensibles.
De cada pago: la imagen del comprobante y lo que se lee en ella —importe, fecha, referencia, cuenta de destino y el nombre de quien transfirió—, junto con el aviso del banco correspondiente. Es la evidencia de que el pago existió, y es lo que le sirve el día que alguien reclame.
Nunca: contraseñas de banca en línea, claves de tarjetas, ni credenciales de acceso a ninguna entidad financiera. El servicio no las necesita y no las pide jamás. Si alguna pantalla se las pide, no es nuestra.
Los datos de cada negocio viven aparte de los de los demás negocios. Dentro del suyo, cada persona ve solo lo que su rol permite: quien atiende una sede ve lo de su sede.
Nuestro equipo accede a sus datos únicamente para darle soporte, y ese acceso queda registrado y es visible para usted.
Mientras el servicio esté activo, y después el tiempo que exija la ley para soportes de operaciones comerciales. Cumplido eso, se eliminan.
Si usted pide que se eliminen antes, lo hacemos, salvo lo que estemos obligados a conservar.
Cualquier persona cuyos datos estén aquí puede pedir conocer, actualizar, rectificar y suprimir sus datos, y revocar la autorización. También puede presentar queja ante la Superintendencia de Industria y Comercio.
Las solicitudes se atienden escribiendo a hola@vereal.co. Se responden dentro de los plazos de ley: quince días hábiles para consultas y quince para reclamos, prorrogables.
Todo viaja cifrado. Las contraseñas se guardan cifradas y no se pueden consultar, ni siquiera por nosotros. Las operaciones sensibles exigen un código adicional además de la sesión.
Ningún sistema es infalible. Si ocurriera un incidente que afecte sus datos, se lo informamos y damos aviso a la autoridad, como exige la ley.
Como responsable, a usted le corresponde informar a sus clientes y empleados de que sus datos se tratan con esta herramienta, y contar con su autorización. Nosotros le damos el medio; la relación con ellos es suya.
¿Preguntas, o quiere ejercer sus derechos sobre sus datos? Escríbanos a hola@vereal.co.